Las Universidades

Probablemente la institución que más influyó en la evolución de la sociedad medieval a la moderna fue la universidad.

La universidad admitió y promovió la discusión de ideas y el pensamiento libre, que rechazó el argumento de autoridad (magister dixit) y lo sustituyó por la lógica y la razón.

La universidad no surgió ex novo, sino que fue la consecuencia de la evolución de las escuelas monacales y catedralicias surgidas como herederas de las escuelas municipales, omnipresentes en las ciudades del Imperio Romano.

Carlomagno, en su afán de fundamentar su imperio y darle perspectivas de continuidad, intentó crear una clase de funcionarios capaces de administrarlo con eficacia, cosa que, dicho sea de paso, desgraciadamente no logró. Para ello, creó en su palacio de su capital Aquisgrán, una escuela: la escuela palatina, para formación de funcionarios y nobles, que en su inmensa mayoría eran analfabetos.

A su imagen, fueron creados centros de estudios en los únicos núcleos con posibilidades de un cierto éxito: los monasterios y las sedes obispales. Así surgieron las escuelas monacales y catedralicias. A ellas acudían no solo clérigos, sino también laicos de los estamentos de la nobleza con más posibilidades de poder dedicar tiempo al estudio. Posteriormente, los miembros de una burguesía de comerciantes enriquecidos.

En estas escuelas se estudiaban las materias clásicas: trívium y quadrivium. El trívium recogía la gramática (cómo utilizar bien la lengua), la dialéctica (cómo argumentar con precisión) y retórica (cómo transmitir los argumentos e influir en las ideas). El quadrivium recogía aritmética, geometría, astronomía y música.

Una evolución natural de estas escuelas fueron los Estudios Generales. Papas, reyes y emperadores fundaron centros de enseñanza y formación como evolución de algunas escuelas catedralicias o de nueva fundación en las que, además de las enseñanzas clásicas del trívium y quadrivium, se impartían estudios superiores: teología, derecho, medicina, leyes ….

Se concedían los grados de bachiller, magister (licenciado) y doctor.

Los fundadores de los Estudios Generales los eximían, bajo su patronazgo, de los poderes feudales que hubieran podido tener vigencia sobre ellos. Estos fueros creaban instituciones libres donde las ideas y discusiones estaban liberadas de influencias políticas externas.

Los primeros Estudios Generales que se fundaron fueron: Bolonia (1088), París (1150), Oxford (1167) … Salamanca (1218) … en América Santo Domingo (1538). Bolonia siempre fue reconocida como Alma Mater Studiorum. Algunos alumnos conocidos de Bolonia: Erasmo, Copérnico, Durero, Petrarca … Tomás de Aquino fue alumno de París.

Los estudiantes y profesores de un determinado Estudio General se unían para conseguir mejores precios y condiciones de alojamiento, libros, etc. A estas uniones se las conocía como Universitas magistrorum et scholarium. En latín Universitas -atis: totalidad, conjunto.

Febrero 2021

Regia Ferani/FPR

La República Romana – Cayo Mario

En el año 157 a.c. poco antes de iniciarse la tercera guerra púnica, nace Cayo Mario en Arpino, ciudad del Lacio que había adquirido la plena ciudadanía romana treinta años antes.

Su familia era acomodada, pero muy alejada de las grandes familias patricias de Roma. Cayo Mario era un “hombre nuevo”. En ciertas épocas podría haber sido llamado un advenedizo.

Sin embargo, este “hombre nuevo” llegaría a ser conocido como el tercer fundador de Roma después de los legendarios Rómulo y Remo.

En Hispania en las campañas contra los celtíberos, comienza su carrera militar y alcanza el grado de tribuno militar, como comienzo del “cursus honorum

La familia de Mario era cliente de la familia patricia Cecilio Metelo. Quizás ello influyó para que Mario fuera elegido tribuno de la plebe en el 120 a.c. cargo de importancia en la vida política romana y, consecuentemente, ingresó en el senado.

Siguió su carrera política y en el 114 a.c. fue nombrado gobernador de Hispania Ulterior (Bética). Ya en el 110 a.c. casó con Julia de la familia patricia de los Julios César de la “gens” Julia y tía de Julio César. Este matrimonio aportó a Mario la consolidación de una cierta influencia política.

En aquel tiempo, Roma consolidaba su dominio en el norte de Africa y luchaba en Numidia (aprox. Argelia actual) y su rey Yugurta. Mario alcanzó el grado de legado (comandante de una legión) a las órdenes de Cecilio Metelo. En el 107 a.c., Mario fue elegido cónsul y obtuvo el mando y la victoria definitiva en la guerra contra Yugurta, lo que le valió un triunfo (homenaje público como héroe militar) en Roma.

En este momento, la República alcanza madurez militar y política, domina absolutamente el mediterráneo occidental y comienza a expandirse hacia oriente; sin embargo, sus instituciones, tanto políticas, como militares (legiones), que habían sido concebidas para el ámbito de una ciudad y su entorno más o menos cercano, dan signos inequívocos de falta de adecuación a la extensión de sus dominios y al alcance de sus compromisos militares.

Por una serie de circunstancias, Mario toma la iniciativa de la reforma de las legiones.

La legión original era el conjunto de los ciudadanos armados para defender la ciudad en caso de agresión. Posteriormente, para las guerras de expansión en Italia y las guerras púnicas las legiones se formaban con los ciudadanos poseedores de tierras, que regresaban al finalizar las campañas. En términos actuales, podemos decir que este conjunto de ciudadanos formaba la clase media de la República. Esta forma de reclutamiento y, muchas veces, la imposibilidad de regresar a tiempo para recoger las cosechas y trabajar los campos, otras las bajas en combate, empobrecieron a estas familias propietarias que no tuvieron otra solución que vender sus tierras a los patricios y terratenientes. La clase media de la República perdió peso y vació de contenido real algunas de las instituciones que formaban su corazón (“comitia” …).

Por otra parte, el ejército se formaba para cada campaña, su entrenamiento era mediocre – como lo era en la mayoría de los ejércitos de su tiempo – y su armamento no homogéneo. Los retos a los que se iba a enfrentar la máquina militar romana, en su enorme expansión, no hubieran podido cumplirse con esta manera de concebir al ejército. Mario, en un momento determinado, para rechazar la invasión de cimbrios y teutones, no tuvo más remedio que utilizar un sistema de movilización distinto del habitual.

Aunque, obviamente las reformas de Mario, no fueron simultáneas, el conjunto y más importantes fueron:

  • El reclutamiento se hizo entre los hombres libres cualquiera que fuera su condición
  • El recluta se unía al ejército por un contrato de 25 años
  • El estado pagaba al soldado y le suministraba armas, uniforme y equipo
  • Al finalizar su contrato se le asignaban tierras para su mantenimiento

Además, disminuyó de forma notable el bagaje que acompañaba a la legión, haciendo que cada soldado llevara personalmente armas y provisiones para varios días, así como herramientas para la fortificación nocturna (aprox. 40 Kg). Esto dio a la legión una movilidad y rapidez de desplazamiento inusual en aquellos tiempos y muy superior a ejércitos coetáneos. También, el legionario no podía contraer matrimonio.

Como consecuencia se creó un ejército permanente, profesional y magníficamente entrenado.

La mejor máquina de guerra durante 400 años, sosteniendo la expansión y el dominio de Roma

Implantó el águila como guion de cada legión y de la República

Por el contrario, a la larga se constató que las legiones tenían más fidelidad a su general que al senado. Esto, unido a las carencias institucionales, fue causa de graves crisis políticas.

Pero, volvamos a la vida de Cayo Mario:

Los cimbrios, hacia el 117 a.c., emigraron desde las orillas del Báltico. Se unieron a los teutones y se dirigieron hacia Italia en busca de nuevas tierras. Chocaron con Roma y sus aliados en el 113 a.c.

Los romanos no consiguieron rechazarlos y en el 105 a.c. sufrieron una aplastante derrota en Arausio. Esta derrota se cita entre las peores derrotas romanas a lo largo de su historia junto con Cannas, Teutoburgo, Carras, Adrianópolis … Los invasores estaban a punto de rebasar los Alpes y entrar en Italia.

Ante esta situación, el senado llamó a Mario que fue nombrado cónsul en el 105 a.c. y lo fue durante cuatro años consecutivos más (sin precedentes en la República). Durante este período, rechazó a los invasores e implantó las reformas en el ejército.

Después de la derrota de Arausio, los cimbrios marcharon a Hispania y los teutones vagaron por la Galia, dando tiempo a Mario a reorganizarse … En el 102 a.c., Mario derrotó ampliamente a los teutones en Aguas Sextas y en el 101 a.c. a los cimbrios, que habían penetrado en la llanura del Po, en la batalla de Vercelas. Los invasores fueron completamente destruidos, consiguiéndose un amplio botín en esclavos y tesoros.

Sila que a las órdenes de Mario había sido legado en las guerras cimbrias, fue destinado a oriente al frente de un ejército. Mario, que aspiraba a ese destino, se opuso a su antiguo subordinado enfrentándose a él en la primera guerra civil de la República. En este conflicto Sila, al frente de “sus” legiones, ocupó Roma.

Mientras Sila volvía a oriente, Mario ocupó de nuevo el poder siendo nombrado cónsul; pero, murió casi inmediatamente a los 71 años de edad.

Ago/2020

RegiaFerani/FPR

LA PORCELANA DE SÉVRES

Desde hacía siglos, Europa codiciaba dar con la fórmula de la pasta de porcelana dura que se fabricaba en China. Hubo intentos desde el siglo XVI por conseguirla sin resultados. Ya en el siglo XVII se llega a conseguir un tipo de porcelana “tierna” en la que trabajaban factorías importantes, como la de Chantilly o Saint-Cloud, entre otras. Finalmente, en 1709 un alquimista sajón llamado Johann Friedrich Böttger, daría con la fórmula en la factoría de Meissen. A partir de entonces, Meissen será el referente de todas las manufacturas de porcelana tierna en Europa, no en la calidad de su pasta (un secreto bien guardado), que seguiría siendo porcelana tierna, sino en sus tipos decorativos.

En Francia en 1738 se funda la fábrica de porcelanas tiernas “a la manera de Sajonia” en el Castillo de Vincennes, a pocos kilómetros de París. Se hacen piezas de vajilla con los fondos de color y las flores pintadas, similares a las de Meissen, con tal éxito, que la fábrica se verá abocada a aumentar su producción. El Castillo de Vincennes se les había quedado pequeño y se piensa en un traslado a unas instalaciones más amplias. Es entonces cuando Madame Pompadour, favorita del rey Luis XV de Francia, decide donar unos terrenos en Sèvres para que se construya una nueva fábrica. El traslado se realizará en 1756.

Ya instalados en Sèvres, Luis XV pasaría a ser el mayor accionista de la fábrica que recibirá el título de “Manufactura Real de Porcelanas” reforzando sus privilegios y prohibiendo que los tipos fabricados en otras manufacturas francesas copien a Sèvres. Se adopta la marca de las eles cruzadas del anagrama real. El rey se siente orgulloso de su fábrica de porcelanas, siendo él mismo además de propietario, su principal cliente. Todos los años hacía una subasta de piezas de Sèvres en su comedor privado en el palacio de Versalles, a la que acudía la alta nobleza francesa y también de otros países, invitados por su majestad.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII Sèvres llegaría a desbancar incluso a Meissen, en producción y fama.

En 1768 aparecería la pasta de porcelana dura en Sèvres, sin embargo, era tanto lo que gustaba la pasta de porcelana anterior, que seguirían trabajando también en pasta tierna.

Pasados algunos años, llega la Revolución y prácticamente la producción se detiene. Pero con la llegada de Napoleón Bonaparte y su apoyo a la fábrica, resurgiría de nuevo con éxito.

Durante todo el siglo XIX se mantendría, aunque con altos y bajos. En 1851 en la Gran Exposición de 1851 aparecerían con los grandes jarrones para la decoración de interiores que fueron llamados entonces “muebles artísticos”. Uno de estos grandes jarrones sería regalado por la emperatriz Eugenia de Montijo a la reina Isabel II de España.

Durante el siglo XX y hasta ahora, la fábrica ha seguido activa, pero sin el protagonismo de antaño.

*En la imagen, un enfriador de copas de Sèvres de estilo neoclásico, realizado en 1775.

MADAME DE MAILLY

¿Cuántas amantes tuvo el rey francés Luis XV? Posiblemente fueron muchas, pero sin duda la más famosa de todas ellas sería Madame Pompadour. Y, sin embargo, años antes de conocer a la Pompadour, el rey se enamoraría por primera vez de una muchacha encantadora llamada Luisa de Mailly, dama de compañía de la reina María Leszczynska.


A pesar de su fama de conquistador Luis XV era un hombre tímido y temeroso de Dios y aunque nunca llegaría a amar a su esposa, sentía un gran respeto y afecto por ella, por lo que le costaría mucho decidirse a hacer a Luisa su amante. Ella le quería de verdad y se lo demostraba en mil atenciones y miradas furtivas en sus pocos encuentros casuales y dentro del más estricto protocolo. Pasaron algunos años y por fin llegó el primer beso entre los enamorados.


Luis XV ya había esperado lo suficiente y hace pública su relación en una cena íntima entre sus amigos. “Amigos, levantar vuestras copas y brindar conmigo por la dama a la que amo” y todos puestos en pie brindaron con el rey.


A la mañana siguiente las galerías de Versalles fueron un hervidero de comentarios y muy pronto todos supieron que la dama a la que amaba el rey era Madame de Mailly. Luisa entonces solo tenía 19 años, era hija del marqués de Nesle y era tan hermosa como prudente. Su falta de ambición y protagonismo en la corte la había hecho de ella alguien “invisible” para casi todo el mundo. Muchas damas, que descaradamente se habían ofrecido al rey y que habían sido
rechazadas, se llevaron las manos a la cabeza “Esa niña insignificante…” “¿Cómo es posible?”


El rey presentará en la corte a Luisa como su “Maitresse en Titre” (amante titular) en 1738. El rey estaba feliz porque ya podía mostrar a Luisa en recepciones y fiestas, sin embargo, ella añoraba sus relaciones en la clandestinidad, cuando todo era más íntimo y secreto.
Pasaron los meses y a pesar de la permanente exposición a la que se veía obligada Luisa, ella era inmensamente feliz por tener el amor de su rey.

 
Luisa tenía cuatro hermanas y una de ellas Paulina-Felicidad, quien, contando con la situación privilegiada de su hermana, le pide que la presente en la corte. Paulina desde el principio, hizo todo lo posible por seducir al rey y finalmente lo consiguió.
Luisa siguió siendo su amante titular, pero a partir de entonces, todo cambiaría para ella. Luis XV, pasaba todo su tiempo libre con Paulina y le hacía innumerables regalos, como joyas, vestidos y pieles. La humillación para Luisa llegó a su máximo cuando el rey le quitó el castillo de Choisy-le-Roy, que le había regalado, para dárselo a su hermana.


Paulina-Felicidad queda embarazada del rey y muere tras el alumbramiento de un hijo varón en 1741. A pesar de todos los sufrimientos que le había causado su hermana, Luisa lloró sinceramente su muerte.


Un año después Madame Mailly recibía la visita de su hermana María Ana, que había quedado viuda. Exceptuando a Luisa, de todas las hermanas Nesle, esta era sin duda la más ambiciosa de todas. Ella era atractiva, inteligente y arrogante, algo que llegó a fascinar al rey. Él inmediatamente quiso hacerla su amante, pero ella le
rechazó. No, mientras su hermana fuera la “Maitresse en Titre”. El rey entonces decide expulsar de la corte a Luisa y pone en su lugar a María Ana. Pero ella con esto no se conformaría, quiere ser duquesa y ostentar el mismo poder que tuviera en la corte Madame Montespan, la que fuera amante de Luis XIV y el rey accede.